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Compraste un violonchelo o estás por hacerlo. Bien. Pero hay algo que nadie te dice en la tienda: el instrumento que te entregan todavía no está listo para tocar. Antes de sacar el primer sonido, hay un paso que define todo lo que viene después. Se llama setup o ajuste, y vale tanto como el instrumento mismo. El setup del violonchelo es importantísimo.
Este artículo explica en qué consiste ese proceso, qué partes del instrumento intervienen y qué tenés que saber para no cometer los errores más comunes al principio.
¿Qué es el ajuste o setup?
Hay que tener en cuenta que cuando uno compra un violonchelo no viene generalmente listo para tocar. En general, se entrega “para armar” y entonces hay que realizar el ajuste o setup del violonchelo. ¿En qué consiste? En general, se coloca el puente correctamente, se ajusta la posición del alma, se cambian las cuerdas, se mide la altura a la que quedan puestas, se mide la posición del cordal, y se revisa tastiera y cejilla. Todo esto, que parece un montón, es lo que hace que un instrumento suene como tiene que sonar y no pierda cualidades y potencialidades.
Puente

El puente es fundamental para la transmisión del sonido del violonchelo. Sirve como conducto entre las cuerdas y el cuerpo del instrumento. Muchos violonchelistas avanzados prefieren que un luthier les ajuste el puente para obtener un sonido aún mejor. Si querés esto, visitá el taller de reparación de violonchelos más cercano para obtener más información. El puente no está en una posición fija. Se mantiene en su lugar gracias a la tensión de las cuerdas sobre el borde superior. Nada en el instrumento está encolado para siempre ni está fijado con nada que no sea presión y cola muy delicada. Es totalmente desarmable aunque a primera vista y en cuanto a estructura sea fuerte y confiable. Eso es consecuencia de la genialidad de diseño de los luthiers de Cremona que crearon el violín y toda la familia de instrumentos de arco.
En general, lo primero que hace un luthier es acomodar el puente al instrumento. El puente viene en bruto y debe ser tallado a mano. Los pies se cortan y la parte de arriba también. Luego el luthier va lijando y usando trucos para que el puente apoye a la perfección. Todos los cellos, aunque sean de la misma fábrica o del mismo autor, son diferentes, aunque no lo parezcan. Eso también hace que no todos los puentes tengan las mismas medidas, depende de cómo está construido el instrumento. Se coloca en un lugar preciso, que marcan las líneas medias de las “efes” que son los agujeros que hay en la tapa, y queda igual de los dos lados.
Es muy común que los puentes se doblen o se muevan hacia el lado de las clavijas. Si el puente comienza a inclinarse hacia adelante, el músico puede tirar de él con mucho cuidado hacia el cordal usando los pulgares para acomodarlo, pero en realidad esto no conviene intentarlo hasta no estar familiarizado con el puente y su ubicación correcta. Los violonchelos vienen con el puente desajustado a la altura correcta para el intérprete y necesitan ajustarse. En ese caso, un luthier profesional debería ajustar el puente para que sea más fácil de tocar. El costo debería ser mínimo, a menos que el profesional quiera realizar más modificaciones en el violonchelo. En general el luthier querrá realizar un setup completo, lo que implica varios cambios y mejoras, pero si es costoso, un setup básico permite salir a tocar sin problemas.
Alma

El alma es un factor de resonancia fundamental para que el instrumento produzca sonido. Se trata nada más y nada menos que de un palito de madera encajado a presión, no pegado ni atornillado. Sirve como conducto entre el puente, las cuerdas y el cuerpo del instrumento, y se encuentra de pie en el interior del cuerpo, visible a través de las aberturas en forma de “F”. El alma debe ser ajustada en la posición correcta por un técnico especializado utilizando herramientas especiales. Durante el uso del instrumento, si las cuerdas se mantienen tensas, el alma no se mueve. Pero si sucede que se aflojan y el instrumento queda sin atender, es probable que se caiga. Si esto sucede, consultá con un luthier, pero antes: nunca tenses las cuerdas con el alma caída. Podría romperse la tapa del violonchelo y eso sería realmente grave.
Afinación
Si sos principiante, te recomendamos que tu profesor te ayude con la afinación. Las cuerdas son delicadas y, si se tensan demasiado, pueden romperse. Es común que un novato quiera afinar con un aparato y no distinga la octava a la cual está afinando, rompiendo las cuerdas. Las cuerdas están calibradas para cierta tensión y en general si son nuevas no se romperán, pero si se excede esta tensión seguramente lo harán. Cuidado con el afinador, es preferible usar una app de celular que permita elegir afinación para cello.

Hay que tener en cuenta que las clavijas, como todo en el violonchelo, funcionan a presión. No están pegadas, y la forma normal es no tener ningún mecanismo como la guitarra. Hay excepciones, pero son un tipo de clavija más caro y nunca vienen de fábrica. En el caso de que las tengas, esas se pueden afinar sin apretarlas contra el clavijero. Debajo, en el cordal, suele haber microafinadores, que son pequeños tornillos que permiten ajustar la afinación en niveles pequeños.
Aspectos a tener en cuenta
El instrumento en condiciones normales se mantiene afinado varias horas. Pero antes de tocar, siempre, hay que volver a chequear la afinación y ajustar en pasos pequeños con microafinador, o grandes con la clavija si es que se soltó bastante (esto pasa al cambiar el clima con mucha frecuencia).
Cuerdas
Tenemos un artículo de comparativa de cuerdas muy interesante en nuestro sitio, pero al empezar a estudiar las cuerdas no serán tu prioridad. Eso pasa porque aún no podrás sonar realmente bien en un principio. No hay que desanimarse. Con el tiempo la cuerda pasa a ser importante a la hora de estar cómodo tocando. ¿Son brillantes? ¿Son opacas? ¿Duran poco o mucho? ¿Son muy blandas o muy duras? Todo esto será durante varios años tu preocupación constante, más si te convertís en profesional. Con el tiempo, encontrarás el juego o la combinación correcta para vos, que puede ser o no definitiva. También podrás tener distintos modelos y marcas según el cello que uses y según el tipo de música que toques.
El setup es el punto de partida, no el final

Un buen setup no es un lujo ni algo reservado para instrumentos caros. Es la base sobre la que se construye todo lo demás: la comodidad al tocar, la respuesta del sonido, la afinación estable. Un violonchelo sin ajustar puede desanimar a cualquiera, no porque el instrumento sea malo, sino porque nadie lo preparó correctamente.
Si acabás de empezar, pedile a tu profesor que revise el instrumento antes de la primera clase. Si ya tocás hace tiempo y nunca hiciste un setup completo, es probable que estés trabajando más de lo necesario. Un luthier de confianza puede cambiar mucho la experiencia con el mismo instrumento que ya tenés.





